Noticias
jueves, 16 de agosto de 2012
Garré ordenó sanciones graves a policías por el asesinato de Jon Camafreita

La ministra de Seguridad, Nilda Garré, ordenó al jefe de la Policía Federal Argentina la exoneración del cabo Martín Alexis Naredo y la aplicación de sanciones disciplinarias graves para el ayudante Juan Carlos Moreyra, involucrados en el asesinato de Jon Camafreita, el 21 de enero pasado, en el barrio de Boedo.
Por la gravedad de los hechos, el Ministerio de Seguridad siguió de cerca la causa judicial y el sumario administrativo para adoptar las medidas pertinentes en relación al personal policial involucrado
.
Un análisis de la documentación (declaraciones del personal policial, llamados al 911, modulaciones policiales, etc.) y del resultado de la pericia balística de la Gendarmería Nacional, concluyeron en la instrucción de Garré de separar al efectivo que efectuó el disparo fatal y sancionar al personal que acompañó el procedimiento irregular.
“No vamos a tolerar funcionarios que violan la ley, menos aún si comenten delitos tan graves como el homicidio. Tampoco admitimos ningún tipo de protección o actitud corporativa en estos casos de gatillo fácil”, señaló Garré.
La exoneración a Naredo se fundamenta en que Camafreita no esgrimió motivos que justificaran haber desenfundado un arma. Pese a ello, el efectivo corrió tras el joven con su arma en la mano. Esta situación, por si sola, constituye una falta gravísima a la disciplina policial. Pero además la pericia balística descartó la hipótesis de un forcejeo entre ambos, tal como había alegado Naredo en un primer momento.
Las sanciones disciplinarias graves al ayudante Moreyra se deben a que fue quien impartió la orden de perseguir a los dos jóvenes que estaban corriendo por la avenida para detenerlos (para lo cual el móvil tuvo que circular 50 metros en contramano) sin que existieran motivos que justificasen ese despliegue. Este tipo de procedimiento es reservado a la persecución de personas que hubieran cometido efectivamente un delito. En este caso, la investigación determinó que los policías habían intervenido efectuando distinciones prohibidas por la ley; estigmatizando a las personas al vincular la franja etaria, la vestimenta y las condiciones sociales con una supuesta comisión de delitos.
Por último, también se ordenó a la Policía Federal que inicie actuaciones disciplinarias contra el resto del personal policial que asistió al lugar de los hechos en un primer momento ya que se advirtieron irregularidades en las primeras medidas adoptadas.
Resumen del caso
El 21 de enero, los efectivos de la PFA Moreyra y Naredo, que cumplían funciones en la Comisaría 8º, fueron convocados como refuerzo por disturbios ocasionados por una pelea entre varios jóvenes en una plaza de la zona de Boedo. En el trayecto, los efectivos intentaron detener a dos jóvenes que cruzaban corriendo la Avenida Independencia, esquivando los vehículos en dirección a Sánchez de Loria, a 200 metros de donde sucedía la pelea.
Como resultado de este intento de aprehensión, Camafreita, de 18 años recibió un disparo en la cabeza proveniente del arma de Naredo, que le produjo la muerte. El amigo de Camafreita, de 14 años, fue trasladado a la Comisaría 8ª bajo el pretexto de alejarlo del lugar del hecho y preservarlo. Los jóvenes no estaban armados, no se encontraban cometiendo delito alguno y tampoco existen indicios que permitieran afirmar que presentaran un riesgo para terceros o para el personal policial que se hizo presente































